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jueves 8 de octubre de 2009
martes 17 de marzo de 2009
El amor
El bello amor, el que se encuentra y nos deja cortos.
Ese que algunas veces nos vuelve cuerdos, pero nos mantiene siempre locos.
Nada puede seguir ese sentido de ebriedad, saciar y hacer desear más, que ese insano sentimiento llamado “amor”.
Pero el pensar en ti es olvidarme de todo y no contener la emoción.
El sentirte cerca es la ilusión de cada despertar y el insomnio del anochecer.
Mi idolatría, mi devoción, mi paz y mi tormento; tú eres todo menos mi consuelo.
Infortunio y desavenencia, todo y nada; cuanto puedo doy, pero nunca es suficiente.
El amor es así, voraz.
Ese que algunas veces nos vuelve cuerdos, pero nos mantiene siempre locos.
Nada puede seguir ese sentido de ebriedad, saciar y hacer desear más, que ese insano sentimiento llamado “amor”.
Pero el pensar en ti es olvidarme de todo y no contener la emoción.
El sentirte cerca es la ilusión de cada despertar y el insomnio del anochecer.
Mi idolatría, mi devoción, mi paz y mi tormento; tú eres todo menos mi consuelo.
Infortunio y desavenencia, todo y nada; cuanto puedo doy, pero nunca es suficiente.
El amor es así, voraz.
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Mi preciada Aurora
Mi preciada, mi aventurera Aurora.
Te conservo en mí, puesto que si bien me hiciste llorar, también me hiciste reír.
Y con la misma facilidad que me sacaste una lágrima en la amargura, así mismo me la sacaste en la felicidad.
Abrazado a ti fui dichoso, allí mismo fui perseguido por el deseo de morir.
Mi preciada y aventurera Aurora.
Cada cosa está en ti y allí la tuve.
Ambivalencia que aún me permanece.
Te conservo fija, fija donde estás.
Te conservo en mí, puesto que si bien me hiciste llorar, también me hiciste reír.
Y con la misma facilidad que me sacaste una lágrima en la amargura, así mismo me la sacaste en la felicidad.
Abrazado a ti fui dichoso, allí mismo fui perseguido por el deseo de morir.
Mi preciada y aventurera Aurora.
Cada cosa está en ti y allí la tuve.
Ambivalencia que aún me permanece.
Te conservo fija, fija donde estás.
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